Alegría inmensa en las filas vitorianas, que ven cómo los milagros a veces ocurren. Los goles de Jairo y Toni Moral en el tiempo de descuento y cuando el equipo perdía por 1-2 han servido para que el Alavés sume una victoria tan épica como agónica que mantiene vivo al cuadro babazorro de cara a la última jornada de Liga. Con esta victoria, el Deportivo Alavés se sitúa en decimonovena posición con 48 puntos, en puestos de descenso aunque empatado con el Cádiz, que está fuera de la zona roja.
La victoria de hoy es, sin duda, una inyección de moral increíble para un equipo absolutamente necesitado como lo es el Deportivo Alavés. No se jugó bien, se cometieron demasiados errores en defensa, que además costaron dos goles, volvió a faltar claridad de ideas... todo eso a lo que nos tiene acostumbrado este equipo peor que hoy debe quedar en un segundo plano porque el objetivo marcado para el encuentro de hoy se ha conseguido.
Adrián fue el encargado contrarrestar el gol de Díaz de Cerio para hacer el 1-1, Desibasic adelantó de nuevo a los donostiarras, pero Jairo en el minuto 92 y Toni Moral en el 95 marcaron para darle la vuelta al marcador y conseguir esta importantísima victoria.
Ahora tan "sólo" queda que el equipo consiga una nueva victoria en la última jornada ante el Celta y esperar que alguno de los otros cinco implicados en la lucha por eludir las dos plazas de descenso que quedan (Poli Ejido y Granda 74 ya han perdido hoy la categoría) falle. Se da la circunstancia de que la Real Sociedad puede echarle una mano a los vitorianos el próximo fin de semana, ya que el conjunto donostiarra juega ante el Córdoba, que tiene un punto más que el Alavés.
En cuanto al desarrollo del partido de hoy, el choque comenzó con mucho respeto entre ambos equipos, con dominio de las respectivas defensas en los diferentes resortes del juego y pérdidas de algunos balones por ambas partes, aunque el primer aviso de peligro lo dio el alavesista Mehdi Lacen en el minuto 4, con un disparo raso que detuvo el meta Asier Riesgo.
Sin embargo, la Real Sociedad abrió el tanteador en el minuto 9 de la confrontación, tras una absurda pérdida de balón de Mehdi Lacen en su demarcación, con gol de vaselina a cargo del oportunista Iñigo Díaz de Cerio (0-1).
El equipo realista del técnico Juanma Lillo, muy bien puesto sobre el campo y mucho mejor en el juego aéreo, tomó el mando del partido a raíz del gol, ante un Alavés desdibujado anímicamente y que acusó mucho el golpe recibido.
Pero, un remate de Adrián López (m. 22) se estrelló contra el larguero a pase de Gabri, en la que fue mejor oportunidad del equipo vitoriano, aunque con mala fortuna para los hombres de José María Salmerón.
La Real Sociedad siguió controlando bien el encuentro hasta el descanso, mientras que el Deportivo Alavés puso más corazón que cabeza en sus aperturas sobre el área visitante y dejó de lado el fútbol colectivo.
En el último minuto de la primera mitad fue el alavesista Toni Moral quien tuvo el tanto del empate en su bota, pero el portero Asier Riesgo despejó la pelota 'in extremis' a córner tras una certera intervención.
Apenas consumidos tres minutos de la continuación y cuando peor pintaban las cosas para los locales, el asturiano Adrián López hizo el tanto de la igualada para el Alavés de buen remate con el pie y por bajo, tras el excelente pase de su compañero Gabri.
A partir de este momento se animó bastante el encuentro, que quedó más abierto que al comienzo, con lo que el gol podía venir en cualquier acción de ataque sobre cada una de las dos porterías, visto lo mucho que se jugaban unos y otros en el envite, tras convertirse el lance en un toma y daca constante.
Cuando más dominaba el Deportivo Alavés , un error de Gaspar Gálvez en un pase permitió a Díaz de Cerio centrar desde la parte izquierda y el balcánico Delibasic llevó el balón por bajo a las mallas (1-2, m. 69).
Se la jugó José María Salmerón en el m. 74, al retirar del terreno de juego al central José Manuel Mateo para dar entrada a un media punta como el madrileño Miguel Pérez, con lo que el preparador alavesista dejó sobre el campo una defensa con sólo tres hombres.
De esta manera, Víctor Casadesús tuvo en su pie -tras una contra fulgurante- el 1-3 para el equipo donostiarra (m. 83), pero el portero local, Bernardo, lo evitó con una gran salida.
Y lo que es el deporte rey: cuando ya pasaban dos minutos del tiempo reglamentario, un gran pase de Toni Moral desde la izquierda lo cabeceó a la red Jairo (2-2) y, ya en el último minuto, fue Toni Moral el que hizo el 3-2 entre la algarabía y la explosión de júbilo del público vitoriano, con invasión del campo incluida de los entusiasmados seguidores alavesistas.