Aganzo es una de las piezas más codiciadas del Alavés. Con la Liga de Primera finalizada y varios equipos de Segunda sin nada en juego, son muchos los clubes que planifican la próxima temporada y el nombre del madrileño aparece en las agendas. El implicado, sin embargo, prefiere aparcar el tema de su futuro. «El representante está ahí» -reconoce-, «pero hasta que no acabe la Liga, yo no me voy a pronunciar». Es la postura lógica. «Por respeto al Deportivo Alavés», como él mismo asegura. Aganzo, además, lanza un aviso a posibles pretendientes. «Tengo contrato -hasta junio de 2009- y, si Dios quiere y nos quedamos en Segunda, el que me quiera tendrá que pagar al Alavés».