El Deportivo Alavés rompió una sequía goleadora de cuatro partidos. No marcaba desde el 27 de abril ante el Elche, la última victoria. Un mes después volvió a celebrar un tanto, pero la sensación es agridulce, toda vez que otro despiste defensivo convierte el gol de Coromina en insuficiente. Son cuatro empates consecutivos. Ritmo de descenso.
Eran más de 450 minutos sin marcar. Son cinco jornadas sin ganar. En este escenario, el conjunto vitoriano queda a expensas de los rivales. Sólo sus tropiezos le pueden dar vida si no suma de tres en tres. Con 45 puntos a falta de dos jornadas, cuatro más, hasta los 49, se antojan demasiado justos, por lo que las cuentas ahora sólo salen si se consiguen los triunfos ante la Real y el Celta.
Parece la única manera. Todo lo demás le deja en manos de los adversarios. Para empezar, sigue en posiciones de descenso y muy atento a la jornada de esta tarde para saber cuál es la desventaja en estas dos últimas semanas de Liga. Puede ser de cero, uno o dos puntos.
Duelos directos
Y es que sendos triunfos del Polideportivo Ejido en campo del Xerez y del Eibar en Albacete dejarían a cuatro equipos empatados con 45 puntos por encima de los 44 del Granada 74. Sería quizás el mejor de los escenarios posibles, pero todo lo que no sean victorias locales en Chapín y el Carlos Belmonte se podría dar por bueno. También entra en juego el Cádiz, que visita a un Málaga que se juega el ascenso con un punto más que los vitorianos.
Cierto es que éstos están en manos de los resultados de los rivales, pero también lo es que aún hay mucha tela que cortar. La próxima jornada, por ejemplo, enfrenta al 'Poli' con el Albacete y al Córdoba con el Racing de Ferrol. Claro que todo pasa, esta vez sí, sin segundas oportunidades, por ganar a la Real Sociedad. Ahora parece que aquello de 'final' sí se ajusta a la realidad.