L a situación que hoy vive el Alavés es el resultado de todo aquello que no se debe hacer con un club de fútbol. Todos estamos obligados a aprender de los errores y a entender que por más que se hayan convertido en sociedades anónimas no pueden ser tratados como cualquier empresa. No puede ser así porque en este mundillo se gana o pierde mucho más que dinero -es lo que primero que se mira o lo que puede parecer más importante-.
Cuando una ciudad como la nuestra, Vitoria, vive años de sufrimiento e incertidumbre en lo futbolístico, la ciudadanía, la afición, los futbolistas... Todo el mundo pierde: se pierde en ilusión, en ganas de que llegue el domingo y sólo se ganan domingos amargos y lunes tristes.
Los clubes no se pueden dejar en manos de cualquiera al que sólo le importe el dinero y no sepa ni de qué color es la camiseta de aquéllos a los que paga, porque si no, pasa lo que pasa. A ése que no le importa puede perder algo de su capital, pero ¿algo más? Creo que no. Preguntémosle a cualquier aficionado o futbolista que haya pasado estos años en Vitoria si no daría algo de su capital por no haber sufrido tanto y no verse hoy padeciendo por no perder la categoría, y quién sabe cuántas cosas más.
Después está el tema deportivo. Se ganan y pierden partidos, los futbolistas son mejores y peores, pero si algo tengo claro es que la situación en la que han entrenado y jugado no es la propicia para estar sólo centrados en el juego. Sueldos rebajados a la mitad, fichas sin cobrar... Las lesiones no les han dado respiro y la competencia ha sido dura. Sé de buena tinta navarra que hay jugadores que se han partido la cara y se la seguirán partiendo dentro y fuera del campo, poniendo ánimo, voluntad, consejos, sacrificando horas libres y tiempo a su familia por el club, por gente como ellos. Como mis amigos, que hacen un esfuerzo cada agosto para renovar su abono, por la ciudad y por mí. Como vitoriano espero y deseo que todo se solucione y, como dicen por aquí, donde juego: a luchar, que hasta el rabo todo es toro.
Suerte. Estoy con vosotros. ¡Aúpa Alavés!