Se agotaron los calificativos para los partidos del Alavés. Ya sólo le vale ganar. O morir, si no hace lo primero. Ha llegado a un punto sin retorno que la situación, extrema, le obliga a vencer, a dejarse de palabras huecas y a pasar a la acción ya, sin más demora en horas y suma. De la necesidad a la imposición. Sin matices, con hechos.
El Alavés está en serios apuros. Se juega la continuidad en Segunda y la supervivencia de la casa con el tiempo. Se encuentra en Ferrol desde el jueves con el mandato de regresar a Vitoria con los tres puntos en la bodega del autocar. Porque es lo único que le sirve. En realidad, lleva así semanas, aunque parece que ha llegado el momento de la sentencia. Quedan tres jornadas. Tumbar al Racing, también metido en aprietos, aunque menos, aliviaría el trance y daría al equipo otras dos opciones para la permanencia. El empate o la derrota en La Malata le dejarían a las puertas del descenso. Sólo podría agarrarse en ambos casos a la calculadora, desconfiado por los demás.
Por lo declarado, pues la escenificación será esta tarde en Ferrol, los protagonistas saben lo que se juega. Queda esperar de ellos que sean luego capaces de responder a la exigencia, y sobre todo a la necesidad. El partido es para valientes. El Alavés necesita compromiso y honor para salir de ésta. También fútbol. Y puestos a pedir, goles. Los que no marca desde hace cuatro semanas. La esencia del fútbol es la que conduce al éxito. A ella deebrá acudir el conjunto se Salmerón para el triunfo
Mateo, de medio
El Alavés se ejercitó ayer en las instalaciones del Deportivo en La Coruña en una sesión a puerta cerrada, que sirvió al técnico para dar los últimos detalles sobre el campo de lo que pretende para hoy. Luego vendrá la sesión táctica en la sala de confesiones y más tarde, la hora y media de la verdad.
El Alavés aspira a jugar como lo hizo ante el Sporting, un buen partido y un resultado insuficiente. Pero para buscar la victoria. Salmerón confía en la alineación del anterior choque, aunque se verá obligado a introducir un cambio. Le falta Gaspar, que actuó de mediocentro, y piensa en Mateo para ese puesto.
Sobre la base de un 4-1-4-1 lo más seguro es que alinee a Bernardo; Calderón, Casar, Coromina, Tarantino; Mateo; Adrián, Lacen, Sergio Rodríguez, Toni Moral; y Aganzo. El Racing, aupado por su gente y sin Álvaro Antón, su mejor hombre, también quiere los puntos para zanjar la Liga. En su feudo aún no ha perdido en la segunda vuelta -cuatro victorias y cuatro empates-.