E l insuficiente punto consolida peligrosamente al Alavés en los puestos de descenso, comprometiendo su supervivencia. Ante su nutrida afición no pudo aprovechar, con un cuarto de hora por delante, la expulsión del defensa visitante Gerard. La artillería pesada llegó tarde ante un rival que, aunque en la segunda parte se conformó con el empate, incluso pudo ganar al final. De esta forma y con todos los equipos implicados en la zona peligrosa arreando, los alavesistas se encuentran a un punto de la salvación, pero dependiendo ya de los fallos ajenos. El próximo compromiso en Ferrol puede aún hacernos albergar alguna esperanza o por el contrario hundirnos en la miseria.
PÓLVORA MOJADA
Las ganas de todo el alavesismo se quedaron en agua de borrajas. El partido estuvo sumamente igualado hasta que el Alavés dispuso de superioridad numérica. El problema es que el reparto de puntos no era suficiente para un equipo que arriesgó nuevamente muy tarde. Así y aunque la presión sobre el contrario era evidente, en la primera mitad se repartieron las ocasiones. La inclusión de Gaspar, otra vez en el pivote, afianzó la defensa pero se volvió a sacrificar la presencia de otro mediopunta en ataque. Tanto Aganzo como Adrián se batieron a la desesperada. Por lo menos, se forzó la inferioridad numérica del Sporting y a la par se arriesgó con Jairo e Igor, pero el tiempo corría ya en contra.
FUERA DE CASA
Es evidente que este Alavés está cerca del infierno por su decepcionante rendimiento fuera. Se han ido dejando los deberes para demasiado tarde. El último cartucho se puede quemar en Ferrol.