La expectación del encuentro más las iniciativas del Alavés harán que en las taquillas de Mendizorroza se cuelgue esta tarde el cartel de 'no hay billetes'. Otra cosa diferente es si todos aquellos que lograron una entrada acuden al campo. Será la mejor entrada de la temporada, pero seguramente no se producirá un lleno.
No obstante lo anterior, la Ertzaintza vigilará en los aledaños del campo para evitar una reventa. El control policial se ceñirá a aquellas entradas que el Alavés vendió en paquetes de dos a cinco euros.
Por otra parte, el entrenador del Sporting, Manolo Preciado, dijo ayer que el Alavés «está haciendo un mundo de algo que no existió, pero es su problema. Creo que no tienen razón, aunque no voy a entrar en ninguna polémica», aseveró sobre las declaraciones de los jugadores alavesistas, que no se olvidan del mal trato recibido en El Molinón. El técnico rojiblanco insistió en su inocencia. «Los equipos que yo entreno se caracterizan por un halo de deportividad extraordinaria», proclamó antes de apuntar sobre el Alavés que «cuando un equipo está en una situación como la suya se agarra a casi todo».
El Sporting no estará solo en Mendizorroza. Más de 2.000 seguidores rojiblancos arroparán a los suyos en las gradas del estadio del Paseo de Cervantes. Ya desde ayer se dejaron ver por las calles céntricas de Vitoria y cerca de medio centenar se reunió en la Virgen Blanca.