Las relaciones entre el Deportivo Alavés y las instituciones alavesas han sido uno de los principales caballos de batalla del consejo de administración albiazul desde el desembarco de Fernando Ortiz de Zárate en el club del Paseo de Cervantes. Después de una temporada de desencuentros, el presidente alavesista ve más «cerca» un posible acercamiento.
«Hubo diferentes problemas al principio, durante la compra y demás, pero se ha ido subsanando, se ha explicado todo perfectamente y estamos un poco a la espera de que las instituciones den el último paso, que yo creo que está cerca», afirmó ayer el máximo dirigente albiazul. En su opinión, un Mendizorroza lleno supondría un espaldarazo para el acercamiento definitivo de las posturas. «Saben perfectamente que no son 6.000 aficionados, que hay mucha más gente que siente el Deportivo Alavés en la ciudad, aunque no venga al fútbol», analizó Zárate, que sueña con un futuro de normalidad para el club.
«Entre todos tenemos que sacar esto adelante. Las instituciones tienen que estar ahí y falta muy poquito para que estén con nosotros, haya una normalidad y el año que viene tengamos un proyecto interesante. A ver si podemos enganchar a una parte de la gente que va a venir el domingo al campo», concluyó.