«Después de 87 años de historia nos encontramos en una situación complicada. Pero entre todos, con el apoyo de la afición y el compromiso de los jugadores, que se da por hecho que lo van a dar todo, estoy seguro de que lo vamos a sacar». Fernando Ortiz de Zárate busca el binomio perfecto entre equipo y grada, la comunión que acerque al Deportivo Alavés a la permanencia. Ayer, en una rueda de prensa convocada en Mendizorroza, agradeció a la parroquia albiazul «el ánimo y el comportamiento ejemplar» de toda la temporada. «Espero que siga con el equipo a muerte, que apoye al máximo en uno de los partidos más importantes de la historia de este club».
Un encuentro en el que Mendizorroza volverá a vestirse de gala. Como hacía mucho que no lo hacía. La entidad del Paseo de Cervantes se ha movilizado para la ocasión y confía en colgar el cartel de 'no hay billetes' para recibir al Sporting. Ayer por la tarde sólo quedaban alrededor de cuatrocientas entradas. «Es la mejor noticia, impresionante. No esperaba que iba a haber este llenazo. Que venga la gente de Vitoria al campo en un momento tan crucial pone los pelos de punta», reflexionó Zárate.
«Animar más»
Y es que las 19.840 localidades del estadio vitoriano no son ocupadas a la vez desde hace mucho tiempo. La última ocasión que se agotó el papel fue hace más de cinco años. En marzo de 2003, con la visita del Barcelona en la temporada que, tristemente, acabaría con el Alavés en Segunda (0-0). Entonces se registró una asistencia de 19.457 espectadores, rozando el lleno total. Porque éste depende de que todos los abonados se acerquen a Mendizorroza y que todas las entradas vendidas o repartidas se correspondan con la asistencia al campo.
El Alavés ha vendido más de 2.850 entradas entre sus abonados y algo más de 2.000 en Gijón. «Lógicamente, nos estamos jugando la vida del club y podemos mandar las que podemos mandar. Lo primero son nuestros abonados y necesitamos todo su apoyo y calor para este partido. Habría sido muy bonito que hubiésemos estado libres y hubiéramos podido meter 6.000 personas de Gijón, pues falta nos hace por el asunto económico, pero la situación es la que es. Si al final queda alguna, estaría en la taquilla el día del partido», argumentó Zárate. «No nos podemos permitir el lujo de que animen más que nosotros», apostilló.
Además, se han repartido cerca de 2.000 en colegios alaveses y 3.000 en la Caja Vital, que el jueves había despachado ya la mitad. Mendizorroza, por tanto, presentará un ambiente de lujo para un partido fundamental en la lucha por la permanencia, declarado de alto riesgo por Antiviolencia. «Esperamos que no haya ningún tipo de incidente. Cada uno que venga animar a su equipo, pero evitando cualquier conato de violencia. Tiene que ser un partido de fútbol», apuntó el dirigente, que calificó de «positiva» la iniciativa de las peñas de marchar en 'kalejira' hacia el estadio.
Afición a Ferrol
Todo ello debe redundar en un mayor rendimiento del equipo. «Para los jugadores no es lo mismo jugar en su campo ante 7.000 personas que ante 17.000. Son conscientes de que toda la ciudad se ha volcado y es un plus más. El número 12, la afición, es lo más importante que tenemos en este momento», concluyó Zárate.
El presidente apuntó, además, que el club hará un esfuerzo «dentro de las limitaciones económicas» para llevar afición al partido de Ferrol la próxima semana.