El Alavés aguarda a un Sporting lanzado en las cinco últimas jornadas -cuatro victorias y un empate- y la plantilla es consciente de las dificultades que entrañará este encuentro. Ayer, el delantero Adrián reclamó la necesidad de «estar muy concentrados atrás y ser un bloque» para contrarrestar a un adversario que se caracteriza por su energía y presión en todas las líneas. «Sabemos que es uno de los equipos que más goles hace y que pueden hacer daño», recalcó.
A partir de ahí, el futbolista cedido por el Deportivo y que hizo los dos últimos goles del Alavés -hace ya cuatro jornadas, ante el Elche-, confía que el equipo albiazul sepa «acertar en ataque» para romper el partido.
Asturiano y ex jugador del Oviedo -eterno rival sportinguista-, Adrián quiso restar trascendencia al pique protagonizado por ambos equipos en El Molinón. «Hay cosas importantes en juego y ni mucho menos estamos pensando en eso. Además la única revancha posible es ganar el partido», destacó. A su juicio, un triunfo el domingo permitiría al Alavés «acercarse mucho al objetivo, porque quedarían otros tres partidos para llegar al menos a esos 49 puntos, que podrían servir para la permanencia».
Matabuena, recuperado
En la sesión albiazul sólo un futbolista, Raúl Sánchez, se ejercitó al margen a causa de sus problemas en el tobillo. El delantero podría quedarse fuera de la convocatoria. Toni Moral se retiró antes del final del entrenamiento a causa de una sobrecarga, pero se espera que pueda volver hoy con normalidad.
En el Sporting, la novedad en Mendizorroza puede ser el regreso de Matabuena al centro del campo. El futbolista recibió ayer el alta médica tras unos problemas musculares que le dejaron fuera del último encuentro. Si no hay sorpresas, será el relevo en el doble pivote de Míchel, que el martes vio confirmada su sanción por tarjetas.