La rodilla derecha de Nacho Garro, infectada por una bacteria, se sometió el lunes a la cuarta intervención quirúrgica en el plazo de un mes. El jugador del Alavés permanece ingresado en la USP Clínica La Esperanza y sólo recibirá el alta cuando remita la fiebre que le tiene hospitalizado desde hace dos semanas.
La primera operación a Nacho Garro la llevó a cabo el traumatólogo Mikel Sánchez el 24 de abril y consistió en reparar el ligamento cruzado anterior y el menisco, dañados en el partido de Eibar, el 5 de abril. Días después, ya en casa, el estado de salud del futbolista empeoró y se decidió su reingreso, a partir de cual se descubrió que sufría una infección en la rodilla intervenida.
Desde entonces, Nacho Garro ha pasado otras tres veces por el quirófano para someterse a sucesivas limpiezas de la articulación mediante suero y antibióticos. El equipo médico de Sánchez está sorprendido por el rebrote del foco infeccioso, aunque ha comprobado que la rodilla no sufre daños por el severo y extraño ataque del microbio. Los especialistas que atienden al albiazul esperan que la fiebre desaparezca en breve y pueda celebrar el alta. En cualquier caso, el desánimo ya ha cundido en Nacho Garro, que ve cómo su recuperación, de medio año, se complica.