Mateo era uno de los protagonistas del partido de ayer en el bando albiazul. El defensa navarro volvía a la convocatoria después de casi tres meses en el dique seco por una fractura de clavícula y saltó al césped en la segunda parte en sustitución de Gaspar, con molestias. El central se colocó en la misma posición que había ocupado el cordobés, como pivote defensivo. Correcto en una labor poco habitual para él.
«Me apetecía mucho volver al equipo y estoy contento por ahí. Se ha hecho largo, sólo puedes ser un aficionado más y lo que gusta es estar ahí, para lo bueno y para lo malo», señaló Mateo, que sobre el partido dijo que «un punto es positivo en el campo del líder».
«Es un punto más y ahora hay que pensar ya en el Sporting y sacar la victoria», concluyó el jugador navarro.