Si los cinco últimos partidos de Liga siempre se habían presentado como una lejana amenaza para un Alavés titubeante desde el comienzo de la temporada, las circunstancias se han conjurado para acrecentar esa sensación al acercarse la hora decisiva. Después de 37 semanas de competición la escuadra...
Si los cinco últimos partidos de Liga siempre se habían presentado como una lejana amenaza para un Alavés titubeante desde el comienzo de la temporada, las circunstancias se han conjurado para acrecentar esa sensación al acercarse la hora decisiva. Después de 37 semanas de competición la escuadra albiazul se presentará el próximo domingo en los Pajaritos en el día 'D' para el Numancia. Ni antes ni después. Invitado por obligación en una fiesta para la que el club soriano ha comenzado ya a activar toda su maquinaria.
A falta de un punto para confirmar el regreso a Primera, la realidad ha desbordado las compuertas de la prudencia y nadie es ya capaz de evitar una sonrisa cómplice. En el autobús de regreso de Salamanca, el Numancia fue de Primera durante casi veinte minutos. Hasta que Delibasic igualó para la Real Sociedad en Cádiz. «Ha sido un pequeño chasco dentro de la celebración que llevábamos por el camino; a ver si podemos lograrlo en casa», aventuraba el técnico Gonzalo Arconada. Y es que la plantilla numantina festejó ya sobre el césped de El Helmático un ascenso al que, a falta de cinco jornadas, sólo le falta fecha y hora. Al Alavés -salvo en el caso de que la Real Sociedad no gane el sábado al Granada 74 y abra la espita del festejo- le tocará la complicada tarea de posponer el calendario de las celebraciones.
La lógica euforia subió ayer de tono en Soria. El gerente de la entidad, Víctor Martín Ortega, presentó una serie de iniciativas destinadas a festejar el retorno a la máxima categoría. Primero, con el regalo de 5.000 camisetas para sus socios y la venta de esta prenda a dos euros para los no abonados. El lema: 'la ilusión nos hace grandes'. Después, con la oferta de entradas más baratas para tratar de llenar el domingo Los Pajaritos, al que habitualmente acuden poco más de 5.000 espectadores y que dispone casi del doble de aforo. Los socios pueden adquirir desde la jornada de ayer tres entradas a diez euros cada una. También se empapelará la ciudad con carteles conmemorativos -'Gracias campeones, somos de Primera'-.
'Quedada' de las peñas
Las peñas del conjunto soriano no se han quedado atrás. Antes del encuentro matinal del próximo domingo se unirán para realizar un pasacalles festivo hasta el campo. La denominada 'quedada', que en Soria se espera sea sólo un preámbulo de un domingo histórico. Tanto es así que el autobús descapotable para llevar a los jugadores al Ayuntamiento también se encuentra listo. Y con hora de partida. A las tres de la tarde en Los Pajaritos.
Ante esta perspectiva, después de una temporada a domicilio con tropiezos permanentes y la evidencia de un Numancia que solventa partidos casi por inercia, el Alavés necesitará un encuentro casi perfecto si quiere lograr en Soria los puntos que dejó escapar el domingo frente al Albacete.
Desde un punto de vista teórico sólo una estadística apoya las posibilidades albiazules en el desplazamiento a Los Pajaritos. Mientras el Numancia se ha mostrado intratable a domicilio -una sola derrota en toda la campaña-, su feudo ha sido un terreno abonado para las sorpresas. Sporting, Sevilla Atlético, Granada 74, Elche, Celta y Cádiz se han llevado los tres puntos. Sumarse a esta lista permitiría al Alavés afrontar las cuatro últimas jornadas con el aire que ahora mismo le falta.