EL ANÁLISIS/ Con la tensión al límite |
|
CARLOS MARTÍNEZ
|
|
|
|
|
|
Empate sin goles del Alavés en Mendizorroza en un envite de máxima igualdad y ante un Albacete también en la cuerda floja de la clasificación de Segunda. Sin embargo, el partido se jugó de poder a poder con un fútbol superior a lo reflejado en la tabla, pero sin la recompensa del gol para ninguno.
Por parte del ataque alavesista, sólo Adrián estuvo a la altura de las circunstancias y menos mal que la peligrosidad rival se quedó en fuegos de artificio. A falta de quince puntos para el final de la temporada -cinco partidos-, de momento nos salva del descenso a Segunda B el favorable 'golaverage' respecto al propio Albacete, pero ayer hasta los dos últimos clasificados ganaron -el Córboba y el último de la fila, el Polideportivo Ejido, que se sitúa a sólo tres puntos de la salvación y con fundadas esperanzas de lograrla-. Además, la próxima salida albiazul, a Soria, será para medirse al Numancia, el líder, al que le falta sólo un punto para subir a Primera División de forma matemática.
INTERCAMBIO DE GOLPES
Dadas las penurias clasificatorias, Alavés y Albacete salieron desde el principio a por la victoria, con un visitante que no se conformaba con el empate. De esta forma, el Alavés dispuso de inicio su once de gala con la inclusión de Edu Alonso en el lateral derecho. Aún así, por las bandas el rival siempre se desdobló con más ahínco apostando por el contragolpe frente a la mayor posesión de balón albiazul.
Hay que reconocer que el espectador disfrutó de un juego vistoso y con alternativas, que paradójicamente no se reflejó en goles pese a las numerosas ocasiones por ambas partes. Esta vez, el 'cerebro' Sergio Rodríguez fue eficazmente neutralizado y en ataque se dependió excesivamente de la inspiración de Adrián en su constante afán por buscar espacios. A eso hay que sumar el desacierto de Aganzo -aún así no entiendo que con quince minutos por delante le sustituyera un Raúl Sánchez falto de forma-.
Además, también se prescindió antes de Toni Moral, con lo que la calidad sobre el campo disminuyó considerablemente. Añadiendo que en el descanso del encuentro Gabri dejó su puesto a un Mena intermitente, hay que reconocer, por tanto, que los cambios no surtieron el efecto deseado.
LA LUZ DEL TÚNEL
Aunque hay que ir partido a partido, después de la comparecencia a Soria quedarían dos compromisos más en casa para el Alavés -ante el Sporting y la Real Sociedad con el presumible ascenso en juego para ambos visitantes- y las salidas a Ferrol y Vigo -ninguno de ambos se puede todavía confiar-.
En consecuencia, será importante la necesidad de puntuar de todos los conjuntos implicados en la competición, pero sobre todo será vital que reluzca de una vez la mejor cara de este Alavés, y para ello es imprescindible que sus futbolistas más determinantes acaben por marcar la diferencia de calidad necesaria para salir del atolladero.
|
|
|