Nacho Garro: «Estoy convencido de que con este equipo hay que mirar hacia arriba en la clasificación» |
El vitoriano, protagonista de la jugada que dio el primer gol al Sporting, se queja de la actitud del rival, pero advierte de que «ya tendrá que venir a Vitoria»
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IÑIGO MIÑÓN
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CANAL MENDIZORROZA. Nacho Garro posa para la entrevista. /El Correo
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Una marca morada en el rabillo del ojo adorna la cara de Nacho Garro desde el partido del sábado en Gijón. «Ninguno de los que estábamos allí habíamos vivido nada parecido», asegura en referencia a la conductaantideportiva del Sporting y al controvertido arbitraje del canario Pérez Riverol. El vitoriano volvía al once por la sanción de Sergio Rodríguez y se convirtió en uno de los protagonistas del partido. Fue el saco de los golpes y el jugador que estaba en el suelo cuando el equipo asturiano no devolvió la pelota que el Alavés había tirado fuera previamente. Volvió con «rabia» e «impotencia». «Parece nuestro sino», apunta. Pero ve al conjunto albiazul en el futuro mucho más arriba de lo que está.
-¿Qué tal la cara tras la batalla de Gijón?
-Bien. Tengo marcas, pero estoy acostumbrado por la posición en que juego, de pivote defensivo, que te tienes que fajar mucho, hay mucho choque... Estoy acostumbrado.
-Igual duele más lo que ocurre alrededor de las jugadas...
-Sí, sobre todo porque estábamos controlando el partido y en una jugada que parece mentira, que tienen que devolver el balón y no lo hacen, nos pilla a todos un poquito de sorpresa y nos hacen el 1-0. Luego, el segundo y llegamos al vestuario con una sensación de incredulidad por el marcador.
-¿Pecaron un poco de pardillos?
-De pardillos no, sino de confiar en la buena fe de los deportistas, del Sporting, que es un señor club, que no esperas que vayan a seguir jugando cuando hemos tirado el balón. Fue una jugada rápida y enseguida llegó el gol.
-¿Cómo vivió la jugada desde el suelo?
-Yo estaba en el suelo e incluso alguno de atrás dijo «tranquilos, que la tienen que devolver». Era lo que esperábamos y fue todo muy rápido. Para cuando nos quisimos dar cuenta ya estaba el 1-0.
-Manolo Preciado dijo que lo volvería a repetir...
-Yo creo que, si antes de empezar el partido, te pones de acuerdo en que no se tira el balón fuera, o uno de los dos equipos lo dice... Yo soy de los que piensa que no hay que tirar el balón fuera, pero una vez que se tira hay que devolverlo, ahí está la deportividad. No estuvieron bien, pero eso ya es agua pasada. Ya tendrán que venir a Vitoria.
-Fue protagonista indirecto en el partido de su vuelta al once.
-Después de estar tiempo sin jugar, volvía con muchas ganas de participar, de hacer las cosas bien y de que el equipo sumara, que es lo más importante. A nivel personal, contento con mi trabajo, pero se dieron unas circunstancias que hicieron una vuelta agridulce.
-Un partido raro.
-Sí, empieza raro en la primera parte, que nos tuvimos que ir al descanso, como mínimo, con un empate y nos vamos con 2-0. Y la segunda fue rarísima. Nos meten en la primera cuando estamos apretando, después nos ponemos 3-2, el penalti a Toni que es clarísimo y, además de no pitarle, le expulsan. Lo que se vivió tanto dentro del campo como en los banquillos fue increíble.
-¿Nunca le había pasado nada parecido?
-No, ni a mí ni a ninguno de los que estábamos. Había mucho nerviosismo y, sobre todo, sientes mucha impotencia. No voy a decir robar, pero te están limitando mucho tus posibilidades de poder ganar el partido.
«Parece nuestro sino»
-Fue un reflejo de lo que está siendo la temporada. A remolque primero y reacción después, pero sin terminar de culminar.
-Sí. Tuvimos un inicio de Liga sin mucha fortuna y lo estamos arrastrando. Ahora estamos en una buena racha y, si todo hubiera salido normal, deberíamos estar entre los siete primeros. Hay que convivir con ello, pero pronto estaremos más arriba.
-¿Da mucha rabia tutear al líder, merecer más en el campo del tercero y verte en el puesto 16?
-Sí, da mucha rabia. El equipo se merece muchísimo más, por cómo está trabajando día a día y por cómo se dan los partidos. Parece nuestro sino, pero tenemos que ser fuertes y cambiarlo.
-¿Hacia dónde tiene que mirar este Alavés?
-Hay que mirar un poco todo. Hay mucha igualdad en la Liga y sí hay que mirar un poco hacia atrás, pero, como se suele decir, ni para coger carrerilla. Yo siempre creo que hay que mirar hacia arriba, mirar los equipos que tenemos en nuestra zona y pensar en sumar puntos para acabar lo más arriba posible.
-El equipo ha cambiado mucho desde el principio.
-Sí, al principio, como a todos los equipos, faltaba conjunción. Es lo que nos pasó. Ahora se ve mucho más sólido.
-¿Cómo se lleva desde dentro la peculiar situación institucional?
-Ahora mismo, con la entrada de Fernando, no afecta. Los pagos se llevan al día y está claro que las deudas con compañeros son cosas complicadas, que no ayudan. Pero la gente lo intenta dejar en el vestuario y en ese sentido está respondiendo bien.
Piterman, «ni nombrar»
-¿Suena todavía el nombre de Piterman en el vestuario?
-(Ríe) Sí, todavía suena. Pero se está intentando olvidar, tanto dentro como fuera, porque ha hecho mucho daño en Vitoria y la mejor forma es ni nombrarlo. Intentar pasar de él, que pase lo que tenga que pasar y nosotros, estar a lo nuestro.
-¿Qué vestuario se encontró a su llegada a Vitoria?
-Al principio, en pretemporada, con todo lo de la Ley Concursal, sí había un poco de nerviosismo. Había jugadores que tenían una situación complicada, pero se han ido solucionando cosas y ahora mismo el vestuario está muy bien. Yo es el mejor vestuario que me he encontrado, hay unos compañeros impresionantes. He estado en muchos equipos y siempre hay pequeños roces, pero aquí no. Da igual sentarte a comer con uno que con otro, que siempre hay risas y buen rollo con todos los compañeros.
-Y al míster se le podrán achacar otras cosas, pero por trabajo diario no va a ser.
-Por trabajar no será, no. Trabaja hasta el más mínimo detalle, mete mucha intensidad y exige mucho. Hay compañeros que dicen que han pasado de no hacer nada a trabajar muchísimo. Y eso se valora.
-¿Qué falta entonces para conectar arriba?
-Un poco de suerte, sin más. Con un poco más al principio de temporada estaríamos en otra situación. Y yo sigo pensando que con este equipo, hay que mirar para arriba. Es muy complicado engancharse a los tres de cabeza, pero hay que sumar puntos y comprobar dónde estamos cuando queden ocho jornadas.
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